UN INFORME PRESENTADO CON EL APOYO DE BERLUSCONI DESTAPA EL BOYANTE
NEGOCIO DE LAS ORGANIZACIONES CRIMINALES CON EL TRÁFICO
DE RESIDUOS
En
Nápoles se dice la monnezza è ricchezza (la
inmundicia es riqueza). No importa que ahí fuera el mundo
se hunda, la frase en el libro Gomorra sigue siendo cierta. En
2008, la ecomafia facturó con el tráfico ilegal
de residuos 20.500 millones de euros. Lo afirma el informe anual
de Legambiente, asociación ecologista italiana, presentado
ayer en Roma con el apoyo del presidente de la República.
Se trata de la facturación más alta. Con toda esa
escoria se podría levantar una montaña similar al
Etna: una base de tres hectáreas y una altura de 3.100
metros.
En 2008, se
produjeron en Italia 25.776 delitos ecológicos, es decir,
71 diarios, tres cada hora. La buena noticia es que en 2007 se
habían registrado más, 30.124.

Fotograma de la película "Gomorra", los personajes
visitan las obras de un vertedero en Nápoles
Así
y todo, Legambiente calcula que se enterraron en suelo italiano
31 millones de toneladas de residuos, el equivalente a medio millón
de camiones. "Se sabe dónde se producen, no siempre
dónde se entierran", afirma el estudio. Casi la mitad
de los delitos se localiza en las cuatro regiones de tradicional
presencia mafiosa (Campania, Calabria, Sicilia y Puglia); el resto
se reparte por el territorio. Y asoma con fuerza el rico norte
del país, Piamonte sobre todo. "Las mafias han extendido
sus tentáculos por vastas áreas del norte",
señala el presidente de Legambiente, Vittorio Cogliati.
Como síntoma,
el arresto de Mario Chiesa, otrora protagonista de casos de corrupción,
"que ahora se dedicaba al tráfico de residuos con
toda una red de cuellos blancos: empresarios, intermediarios y
funcionarios corruptos".
El presidente
Giorgio Napolitano se felicitó en una nota porque el informe
demuestra que ha mejorado la lucha institucional. Desde 2002,
cuando se instituyó el delito de tráfico ilícito
de residuos, los jueces han abierto 123 procesos a los capos del
veneno. El año pasado hubo 25 pesquisas, 2.328 personas
denunciadas, y 564 empresas: movían 7.000 millones. Un
récord histórico.
Los ecologistas
consideran que hay cientos de clanes mafiosos viviendo de la inmundicia.
Según el fiscal nacional antimafia, Pietro Grasso, "faltan
recursos y un observatorio nacional. Detrás de la ecomafia
hay un sistema criminal complejo, con técnicos de laboratorio,
transportistas y otros, y necesitamos más armas jurídicas".
Grasso reclamó al Gobierno que garantice las escuchas telefónicas.
La basura
industrial que envenena el suelo mata animales, bosques y ciudadanos.
El reciclaje acaba en la construcción de viviendas ilegales,
actividad que la crisis tampoco ha logrado frenar. El año
pasado brotaron en Italia 28.000 nuevas casas abusivas. Primer
puesto, Campania; segundo, Calabria. Dos regiones en recesión.
En la primera, los clanes edificaron 300.000 metros cuadrados
en un área (feraz y ex agrícola) de 158 kilómetros
cuadrados.
La Dirección
Antimafia recuerda que, en Calabria, la N'Drangheta "sigue
expandiéndose en el hábitat de las obras públicas",
como las autopistas Salerno-Reggio Calabria y Jónica. Su
sueño es el puente del estrecho de Messina. Más
allá, la fiscalía de Palermo acaba de abrir otra
investigación. Cosa Nostra se ha infiltrado en los contratos
públicos para construir parques de energía eólica.
Fuente:
www.portaldelmedioambiente.com
Imagen: ximo.files.wordpress.com