ADJUDICADA
LA CONSTRUCCIÓN DE UN ALMACÉN TRANSITORIO INDIVIDUAL
EN LA CENTRAL NUCLEAR DE ASCÓ
La Empresa Nacional de Residuos
Radiactivos SA (Enresa) ha adjudicado el diseño y construcción
del Almacén Transitorio Individual (ATI) de Ascó
a la compañía Holtec International de EE UU, especializada
en la fabricación de estos almacenamientos. Ecologistas
en Acción califica cuando menos de inoportuna esta adjudicación,
realizada en un momento en que la gestión de las centrales
nucleares catalanas está en entredicho.
En
el BOE del día 26 de agosto aparece la adjudicación
a la compañía Holtec International del diseño,
construcción y apoyo en el licenciamiento del ATI para
el combustible gastado de la reactor nuclear de Ascó II
(Tarragona). La adjudicataria es una multinacional norteamericana
y ha actuado previamente, por ejemplo, en la construcción
del almacén en seco para el combustible gastado de los
tres reactores no dañados de Chernobil. El precio de la
adjudicación es de 17.536.671 dólares, unos 12 millones
de euros, cuya mayor parte recae sobre la recaudación del
recibo de la electricidad.

La central de Ascó se encuentra junto
al río Ebro
Para
Ecologistas en Acción la adjudicación de este contrato
es cuando menos inoportuna, puesto que permitirá a Ascó
seguir funcionando indefinidamente. Esto muestra a los propietarios
de la central, la compañía ANAV (Asociación
Nuclear Ascó Vandellós), que no se van a tomar medidas
extraordinarias contra ellos, se les va a permitir seguir funcionado
en el futuro y no se va a proceder a una suspensión cautelar
del permiso de explotación. Se trata de un espaldarazo
a ANAV en un momento en que la sucesión de incidentes nucleares
ha puesto seriamente en cuestión su gestión y su
cultura de seguridad. De hecho, parece temerario que las tres
centrales nucleares catalanas sigan en manos de tales gestores,
sostiene la organización.
Finalmente,
Ecologistas en Acción quiere llamar la atención
sobre el problema de los residuos radiactivos de alta actividad,
sustancias peligrosas durante cientos de miles de años,
para los que aún no existe una forma de gestión
satisfactoria. La prueba es que en España no se ha
conseguido aún un consenso social sobre la gestión
de tales sustancias y éste no se logrará en tanto
no se establezca un calendario de cierre admisible de centrales
nucleares. El debate sobre gestión de los residuos
va unido indisolublemente al de la energía nuclear. Mientras
sigan las centrales en funcionamiento se seguirán produciendo
tales sustancias, y todas las formas de gestión tiene problemas.
El ATI de Ascó no es más que una forma de ganar
tiempo. ha señalado la organización ecologista.