EL
UROGALLO, CONDENADO A DESAPARECER EN 20 AÑOS
Muchas especies emblemáticas
tienen su supervivencia seriamente amenazada. Una de ellas es
el urogallo.
Las primeras Jornadas de Sensibilización
sobre el Urogallo Cantábrico celebradas en Laviana, Asturias,
y organizadas por la asociación Ecos Astures, han finalizado
con un mal augurio: esta especie está condenada a desaparecer
en un plazo de 20 años.
Según
las conclusiones remitidas por la asociación, la desaparición
"real, por completo y de un plumazo" de este ave está
basada en "datos desastrosos que confirman la realidad inevitable
de la desaparición del entrañable galliforme".
El
catedrático en Ecología de la Universidad de Oviedo,
José Ramón Obeso, que fue uno de los participantes
en los actos celebrados el pasado fin de semana, ha estudiado
y trabajado durante años en este ámbito y sus investigaciones
apuntan que la destrucción del hábitat del ave es
el principal factor de riesgo para la misma.
Las
líneas eléctricas, estaciones de esquí, minas
a cielo abierto y carreteras han fragmentado, disminuido y destruido
el hábitat propio de estos animales, que en el pasado tuvieron
presencia en Galicia y otros lugares próximos a la Cordillera
Cantábrica, de donde se han extinguido por completo.
Según
las conclusiones del curso, esto se une a factores globales como
el cambio climático y otros más locales como la
caza o las numerosas especies que, al igual que el urogallo, se
alimentan de arándanos.
En
opinión de esta asociación, ya no hay vuelta atrás
en la recuperación de estos ejemplares, ya que las mejores
previsiones solo mantienen al "rey del bosque" con vida
20 años más y afirman que esta cifra podría
dividirse considerablemente si se tiene en cuenta "la caída
demográfica espeluznante del último lustro".
Las
jornadas han finalizado con un "sentimiento de rabia por
no haber hecho más o haber exigido más a ciertas
administraciones" que, según los participantes, "han
fracasado en sus acciones para proteger el ave y los lugares que
habita".
Además
las conclusiones sostienen que el centro de cría de Sobrescobio,
ideado para la recuperación del urogallo y su posterior
suelta en el hábitat natural, será "un fracaso".
El
documento finaliza con la "certeza" de que la destrucción
del ave se debe al estado en que se encuentra el hábitat
en que vive y afirma que este animal, especialmente sensible a
las alteraciones del medio, es un "medidor certero del estado
de las montañas, bosques y entorno asturianos".