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Cristianos,musulmanes
y judíos coexistieron en Teruel, y el más bello testimonio
de su quehacer común son las torres mudéjares
de San Martín, del Salvador, de San Pedro o de la Catedral,
asombrosas construcciones cuyo valor ha sido reconocido por la UNESCO
al declararlas Patrimonio de la humanidad. La propia techumbre
de madera de la Catedral, igualmente estimada como Patrimonio
de la Humanidad, parece ofrecer al visitante más allá
de la iconografía religiosa, de las figuras de reyes
y soldados un retrato de la sociedad turolense de finales
del siglo XIII.
La
plaza del Torico es el corazón de la ciudad y punto de partida
de cualquier paseo. Sobre sus pórticos se alzan algunos
buenos ejemplos de modernismo, al igual que en la calle Nueva y
en la plaza de Tomás Bretón.
Es
recomendable el Museo Provincial, así como la visita a la
torre del Salvador, un paseo a través del viaducto,
el acueducto de los Arcos, el edificio del Ayuntamiento y numerosas
casonas de diversas épocas y estilos.
No
lejos de la capital, en Villel encontramos un curioso castillo construido
por los templarios. Y en Cella, rumbo al norte, la fuente:
el mayor pozo artesiano de Europa; límpidas aguas en
remanso que emergen de las profund)dades, en el centro del mismo
pueblo.
Fuente:
www.redaragon.com
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