|
El
Campo de Cariñena está situado en la parte central
y meridional del valle medio del Ebro, entre las primeras
sierras del Sistema Ibérico (Algairén, Peco y Herrera),
y las típicas muelas de la depresión fluvial.
Constituye una zona de piedemonte extendida entre los cursos de
los ríos Huerva y Jalón.
Su clima riguroso, de fuertes contrastes estacionales (15-17ºC)
y escasas precipitaciones (500 mm de media anual), y los suelos
pedregosos y aireados favorecen enormemente el cultivo de
la vid, principal actividad de la zona. Con las altas temperaturas
estivales la uva se enriquece y produce unos vinos intensos
y con personalidad.
La
comarca está bien comunicada, próxima a Zaragoza,
y articulada en torno a Cariñena ciudad (centro geográfico
y cabeza comarcal), a través de la N-330 (Murcia- Alicante- Zaragoza- Francia,
futura Autovía) y la A-220 (Cariñena-Borja-Epila)
que une Cariñena a la N-II en La Almunia. Sólo
dos municipios quedan fuera de la isocrona espacio- tiempo
de 30 minutos respecto a la cabecera comarcal.
A
pesar de esto, la comarca ha perdido población, especialmente
desde la década de los 60. Actualmente cuenta con 10.000
habitantes en una superficie de 770 Km2 (densidad de 12,23
habitantes por kilómetro) distribuídos en 14 municipios.
El nivel de desempleo se mueve en torno al 4,4%, rozando el
pleno empleo, consecuencia del bajo nivel demográfico.
La población activa se distribuye fundamentalmente entre
el cultivo de la vid, los cereales de secano y los servicios.
Apenas un 2% del suelo es de regadío. En la ribera
del Huerva se dan explotaciones reducidas de huertas y frutales.
El
envejecimiento poblacional provoca el abandono de explotaciones
agrícolas y su concentración, con lo que gradualmente
aumenta el tamaño de la explotación media.
La creación de la marca D.O. Vinos de Cariñena,
obtenida en 1932 y ratificada en 1989, ha cambiado radicalmente
la vieja industria del vino; hoy se producen caldos del mejor nivel,
que han hecho olvidar la fama de peleón del tinto de
estas tierras. La superficie de cultivo es aproximadamente
de 17.908 hectáreas, con una producción de 300.000
hectolitros de vino. Las principales variedades utilizadas
son: garnacha negra, macabeo, tempranillo, mazuela y cabernet
sauvignon.
Fuente: www.redaragon.com
|