BROTO
Cabecera
del ayuntamiento que engloba a otras diez entidades, situado
a 905 m. de altitud a orillas del río Ara. De origen
medieval con 51 fuegos en 1495 cuenta con 183 habitantes en
la actualidad, que mayoritariamente alternan la ganadería
y la explotación turística. El casco urbano
ofrece un aspecto moderno y urbanizado escondiendo entre sus
calles algunos bellos ejemplos de arquitectura popular. La
iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de finales
del siglo XVI se alzo en lo alto del pueblo formando ante
la puerta una placeta mirador.
Broto
es una excelente estación veraniega, tanto por la suavidad
de sus temperaturas estivales como por su incomparables paisajes
y el centro económico y comercial del valle.
Su templo parroquial, con cuadrada torre rematada con almenas,
es de estilo gótico; de una nave, con bóvedas
de crucería. Su puerta está adornada con seis
archivoltas labradas, que se apoyan en pilastras. En dos de
ellas consta una inscripción que dice que en el año
1578 Antón de Celma y Juan de Uxolxa la construyeron.
En la orilla izquierda del Ara se
levanta la denominada "Casa del Valle", imponente
caserón, donde se celebran las reuniones de la Junta
de la Mancomunidad que vigila la aplicación de los
privilegios otorgados por Jaime II de Aragón en 1 de
julio de 1323, por los cuales el valle posee en el término
de Torla diversos montes, así como administra las montañas
y pastos propios de Baréges.
Merece
visitarse la llamada ermita de San Clemente en el interior
de la población y cuyos muros tiene la clásica
arquitectura de estas montañas. Queda algún
resto de la que fue la iglesia de la Piedad, que tuvo importante
cofradía. La villa esta dividida por el Ara en dos
barrios llamados "Los Porches" y "Santa Cruz".
En las afueras se encuentra una urbanización llamada
"Nuevo Broto" que es un importante núcleo
de edificios turísticos y residenciales. Junto a ella
se levanta la pequeña y románica ermita de San
Blas, obra de comienzos del siglo XII, de planta de cruz latina
y bóveda de medio cañón, con techumbre
de losa.
En los alrededores, llenos de sugestivos
parajes, se encuentra la cascada de Sorrosal, por lo que este
barranco se precipita desde más de 50 m. de altura
antes de unirse al Ara; y la ermita de Nuestra Señora
de Murillo, ésta a 1470 m. de altitud, sobre una loma
desde la que se aprecia amplia panorámica del valle.
Se va en romería el 1 de mayo y su edificio rústico,
de piedra, fue construido a finales del XVII.
Entre
los más antiguos del Pirineo puede considerarse el
dance típico o pastorada de Broto, que se llama "palotiau"
en el que intervienen como danzantes los mozos, formando grupos
de cuatro, quienes ejecutan evoluciones y pasos lentos, siguiendo
la melodía clásica que se realiza el primer
domingo de Octubre y en la procesión del Corpus.
La población se encuentra bien dotada de establecimientos
turísticos, en ella se practica el deporte de la pesca
y caza, actividades de aventura: trekking, rafting, descenso
de barrancos ...
Historia
Atravesada por la N-260 en una hondonada
apacible de campos y prados, a las faldas de Diazas, Pueyo
(2028 m), Campaneta (1893 m) y Manchoya (2034 m). Su población
se halla repartida en las dos orillas del río Ara que
lo cruza por su centro. El nombre del río Ara podría
tener su origen en "euscara" que significa "lugar
cubierto de muchas zarzas". Parece ser que recibió
esta denominación de sus primitivos pobladores y que
en el medievo hubo allí una fortaleza para defender
el paso del río, que se efectuaba por el antiguo puente,
del que solo quedan los estribos.
Su situación estratégica
y fronteriza a la puerta de los valles superiores del Ara
y su condición de punto de paso para el valle del Gállego
confirieron a Broto importancia militar en las expediciones
guerreras medievales.
En la antigüedad se llamó a
esta villa Bergoto o Bregoto, de indudable abolengo germánico,
etimológicamente hablando (Berg-Otto). El historiador
García Ciprés dice que tomó su nombre
de una antigua familia de este linaje, que se estableció
a orilla del Ara en el época de invasión árabe
en España, levantando un castillo en el actual emplazamiento
de la villa, sobre la cual ejerció su pleno dominio
temporal al surgir ésta, posteriormente, en torno a
la fortaleza defensiva.
El cronista Zurita añade que
los condes de Pallars se apoderaron de Broto y su valle cuando
en 1010 llegaron al Sobrarbe. La primera vez que apareció
este topónimo fue en un diploma fanlense de 1076, que
versa sobre la donación que hizo doña Oria de
sus propiedades de Sarvisé y Oto, en presencia de Sancho
Garcés de Broto, al monasterio de San Jenaro, a orillas
del Gállego.
En 1295 el pueblo de Broto era de propiedad
real y en su valle se integraban las poblaciones de Linás
de Broto, Fragen, Yosa, "Solvaçano", Escartín,
Torla, Castiello de Moriello, Urús y Gascue. En 1403
se anuló el dominio sobre Torla. El 13 de mayo de 1418
el rey Alfonso V de Aragón otorgó un privilegio
a Broto, prometiendo no enajenarlo de la Corona, incluyendo
los lugares de Linás, Fragen, Escartín y Yosa.
Carlos
Soler hace referencia a que el valle de Broto se declaró
en 1512 a favor del rey Fernando el Católico contra
el reino de Navarra y el condado de Bigorre.
En
1521 el rey de Francia, Francisco I, se preparaba para promover
la guerra a favor del joven Enrique II, titulado rey de Navarra,
los habitantes del valle de Broto se pusieron de parte del
reino de Navarra.
En
el año 1785 se le otorga a Broto el título de
Villa; siguiendo en su condición de realengo que ya
tenía. En el año 1834 se constituye en Ayuntamiento.
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