NATURALEZA
El
Parque Natural Posets- Maladeta es ante todo un paisaje salvaje
por completo. A veces mineral, a veces lacustre, en ocasiones
de hielo... y en otras verde, frondoso y forestal. JEsta región
constituye la alta montaña pura y dura, donde impera
la naturaleza más bella por encima del deseo de los
hombres. En junio de 1994 se aprobó por ley la declaración
de un parque natural para 33.267 hectáreas de superficie,
con un perímetro de 135 kilómetros.
El
parque se caracteriza por sus formas de modelado glaciar.
Aquí todavía perviven una docena de los últimos
glaciares de los Pirineos, hay más de 60 puntas o picos
que sobrepasan los 3.000m, una tercera parte del total de
la cadena, y se pueden contabilizar casi un centenar de ibones
o lagos de montaña, algunos de gran amplitud como Vallibierna,
Millares y especialmente, Cregüeña, de profundidades
azul marino. Al Aneto y al Posets le acompañan otros
picos notables como Maladeta, Maldito, Tempestades, Alba,
Mulleres, Perdiguero, Eriste, o Culfreda. Todas ellas son
cumbres situadas en el Pirineo Axial, puntas de un antiguo
iceberg pétreo de naturaleza granítica, pizarrosa
y metamórfica. Para muchos montañeros y pirineistas,
estas alturas tienen el valor del aislamiento. Son como islas
en tierra donde sorprende la espectacularidad y la dureza
de las rutas de ascenso.
Las
grandes cumbres dan lugar a valles que compensan lo extremo
de la alta montaña, tal y como son los tres principales,
de Chistau (río Cinqueta), de Benasque (río
Ésera) y de Barrabés (río Noguera Ribagorzana),
que abrazan y rodean a los dos principales macizos. A ellos
se les añade un buen número de valles laterales
de menor entidad, pero no por ellos menos hermosos: Tabernés,
la Aigüetas de la Val y de Eriste, Literola, Remuñe,
Vallibierna, Salenques o Barrancs. El valle de Estós,
con sus prados y bosques de abedul, abeto y pino negro, se
exhibe como uno de los más hermosos. El circo de Literola,
con sus ibones recónditos donde hasta hace muy pocos
años hubo un glaciar ya extinguido, es uno de los rincones
más apartados.
Desplazándose
por el parque se puede topar con manadas de sarrios, culebras
verdinegras e incluso armiños. Las marmotas, alertadas
por la presencia humana, se asoman a los peñascos y
silban en señal de aviso. También hay animales
de alta montaña como la marta, el urogallo, el mochuelo
boreal, la perdiz nival, el treparriscos, el quebrantahuesos,
el águila real o la lagartija pirenaica. Se les suma
el oso pardo que, reintroducido en los valles de la vertiente
norte, hace temporales incursiones. Se pueden encontrar flores
de lys, diente de perro y arándanos. Posets- Maladeta
atesora endemismos y plantas boreales adaptadas al frío
extremo como pueden ser las diversas saxífragas, la
linaria o la androsace.
La
naturaleza bien conservada es un atractivo turístico
para la economía de pueblos como Benasque, Sahún,
Gistaín, Montanuy o San Juan de Plan. Entre 150 y 200.000
personas entran en el parque cada año. Pero el mérito
de los espacios protegidos no debe valorarse en cifras de
visitantes, sino en las inversiones, dedicación y funciones
educativas o científicas que éstos desarrollan.
Eduardo
Viñuales
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