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Monasterio
de San Juan de la Peña.
El
Monasterio de San Juan de la Peña es considerado como el
sacro recinto donde se asentaron las bases de lo que iba a
ser Aragón. El entorno en el que está ubicado, en
el que surgió el condado de Aragón en el siglo
IX, entorno al monasterio de Siresa, y junto a la ciudad de
Jaca, primera capital del Reino aragonés desde el siglo XI,
hacen pensar en la veracidad de esta hipótesis. A raíz
de la invasión musulmana, hacia el año 720, una serie
de ermitaños se retiraron a este escondido rincón
del Pirineo y crearon un foco de vida eremítica que
pervivió hasta el siglo X. El año 920 Galindo Aznárez
II, conde de Aragón, conquistó las tierras al
sur del río Aragón, llegando hasta la sierra de San
Juan de la Peña, donde fundó un monasterio dedicado
a San Julián y Santa Basilisa. El recinto fue levantado en
el mismo lugar en que habitaron los antiguos eremitas. De
esta construcción queda la iglesia hispánica, o baja.
Sobre este monasterio, Sancho el Mayor de Navarra creó el
de San Juan de la Peña, que englobó al antiguo.
También lo dotó de numerosos territorios y comenzó
la construcción de la Iglesia Alta. Durante los siglos
XII y XIII el monasterio sufrió una cierta decadencia a causa
de los múltiples pleitos contra los arzobispados vecinos
que fueron mermando su patrimonio. En 1245, finalmente, el
abad Iñigo llego a un acuerdo que le proporcionó un
largo período de paz.
El
Monasterio de San Juan de la Peña fue punto de referencia
del Camino de Santiago Aragonés . Actualmente, sigue
acogiendo a numerosos peregrinos que transitan hacia Santiago
de Compostela.
Para saber más: www.monasteriosanjuan.com
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