|
El
término municipal de Santa Cilia incluye los núcleos
urbanos de Santa Cilia (sede del ayuntamiento) y Somanés,
así como varios caseríos dispersos denominados en
la comarca pardinas (Los Fosatos, alto y bajo, y de Escartín).
La
capital se ubica en el fondo del valle, a la orilla izquierda del
río Aragón, mientras que los extremos del término
se corresponden con sendos relieves montañosos: al norte
se alcanzan los 1.252 m. de altitud en el monte Canet y al
sur los 1.552 del monte Cuculo, relieve individualizado de
la sierra de San Juan de la Peña y máxima altura del
término municipal.
El
origen de Santa Cilia es incierto, aunque ya existía en 1336,
fecha de su Carta de Repoblación. A esta fecha podría
pertenecer el esquema urbanístico del lugar, que ha llamado
la atención de los estudiosos por su trama rectangular.
Santa
Cilia se fundó a la vera del Camino de Santiago y estuvo
secularmente relacionado con el monasterio de San Juan de
la Peña, que aquí tenía un palacio todavía
conservado. Famoso en tiempos fue su antiguo puente sobre
el río Aragón en el que, hasta tiempos recientes,
se cobraba peaje a los rebaños trashumantes. La iglesia parroquial
de San Salvador y recientemente restaurada y con interesantes
pinturas y retablos en su interior. Se ha conservado un estimable
conjunto de arquitectura tradicional, destacable por la entidad
de sus portadas y chimeneas.
Al
sur del término, en las estribaciones del monte Cuculo, se
venera a la Virgen de la Peña en una pequeña
ermita colgada de un farallón rocoso. Se celebra su romería
el día 29 de abril, por una estrecha senda tan espectacular
como la ubicación de la propia ermita.
Modernamente
la fama de Santa Cilia se debe a su aeródromo, el único
de la comarca, base obligada de numerosas exhibiciones de
deportes aéreos.
|